Considero que mis orígenes como docente, tienen que ver mucho con las enseñanzas de mis padres quienes fueron maestros de carrera y realmente con la vocación de facilitadores y guías. Tuve muchos buenos maestros, de los que aprendí no solo conocimientos pero también actitudes y valores.
Aunque mi carrera no se inició en la docencia, no me ha sido difícil al menos abrirme y compartir que ser docente tiene que causar cambios positivos en nosotros mismos, en quienes son nuestros estudiantes y en nuestro entorno.
Conjugar la ciencia y la docencia es un reto constante que puede traer muchas satisfacciones.
Por los campos de estudio en los que me desempeño no he tenido dificultad, al contrario, ambos campos de acción se complementan y son propicios para desarrollar competencias diversas, que pueden evaluarse desde los niveles, cognitivo, procedimental y actitudinal.
Aunque mi carrera no se inició en la docencia, no me ha sido difícil al menos abrirme y compartir que ser docente tiene que causar cambios positivos en nosotros mismos, en quienes son nuestros estudiantes y en nuestro entorno.
Conjugar la ciencia y la docencia es un reto constante que puede traer muchas satisfacciones.
Por los campos de estudio en los que me desempeño no he tenido dificultad, al contrario, ambos campos de acción se complementan y son propicios para desarrollar competencias diversas, que pueden evaluarse desde los niveles, cognitivo, procedimental y actitudinal.
Hola querida amiga!!
ResponderEliminarCreo como tu dices que para ser docente hay que tener vocación, amor por lo que uno hace. Y para eso no es necesario ser Normalista, porque tuve la fortuna de tener maestros que no estudiaron en una Normal, pero eran excelentes. Aunque no estés formada en una Normal, eso no tiene nada que ver con la pasión y entrega que uno comparte los conocimientos con los alumnos, porque podremos saber muchas cosas, pero lo más importante es como hacercelos entender a los alumnos, implementar las estrategias adecuadas, motivarlos, ineresarlos en la materia. Esa es la tarea más comprometedora pero hermosa de nuestra profesión que algunas veces no es tan valorada. Pero al ver que tus alumnos se acercan a ti para pedirte consejo o un abrazo, eso paga tu esfuerzo.
Amiga querida te mando muchos abrazos!!
Nundehui G. Garzón Carmona.